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Cómo traducir el texto jurídico

Traducir textos jurídicos no es tarea fácil. Hay que lidiar con diversos elementos que "marcan" el texto -lo condicionan y lo encauzan. Esto comprende, entre otras tareas, respetar la terminología pertinente, utilizar la jerga apropiada, resolver situaciones planteadas por falsos amigos, construcciones con gerundio y participio, calcos de palabra y de estructura, palabras polisémicas, adverbios deícticos y, sin duda, dotar a la traducción de cohesión y coherencia con la fraseología correcta, y ubicarla dentro del género discursivo que corresponda para que cumpla la función requerida.
En este trabajo analizaremos algunos de los puntos mencionados tomando como base ejemplos de cómo NO se debe traducir para llegar a la traducción correcta.

Liliana Bernardita Mariotto
Traductora Pública
· Traductora Pública inglés <> español. Universidad de Buenos Aires (UBA). R. Argentina. 1981.
· Traductora freelance. Revisora y correctora. Consultora lingüística.
· Docente (Adjunta a cargo) de la Carrera de Traductor Público en UBA.
· Docente de posgrado: Facultad de Lenguas - Universidad Nacional de Córdoba; Colegio de Traductores Públicos de la ciudad de Buenos Aires; Colegio de Traductores Públicos de la ciudad de Córdoba; Royal School of English. Salta; Departamento de Posgrado - Facultad de Derecho - UBA.

· Autora de libros específicos: "Contratos - Inglés/Castellano-Castellano/Inglés. Formularios. Vol. I y II. Ed Lexis-Nexis.
· Disertante en ATA 2002.
· Membresías
· Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires (CTPBA)
· American Translators Association
· Grupo de Medicina y Traducción

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